Fruto prohibido; el más querido; deseo guardado, tan anhelado. No me importa la gente, sólo importa el presente, le ganó el corazón a la seca razón. Daría todo mi mundo por mirarte un segundo, pues sentir que me amas a mi alma da alas
A veces puedo estar distante, pero nunca ausente. Puedo no escribirte, pero jamás olvidarte. Y cuando me necesites, puedo no estar cerca, pero jamás abandonarte