Cuando me hablas, me pierdo en la melodía de tu voz y por más que busque no encuentro cómo dejar de encontrar tus ojos, ciertamente no hay salida cuando me hablas
Ojalá coincidamos en otras vidas, ya no tan tercos, ya no tan jóvenes, ya no tan ciegos, ni testarudos, ya sin razones sino pasiones, ya sin orgullo ni pretensiones. Ojalá