Los hombres son como el café: dulces, fuertes y calientes. Como las palomas: cuando quieren la cagan. Como los libros: puro cuento. Como los músicos: vienen, tocan y se van. Y como los autobuses: pierdes uno y atrás vienen un chingo
Las palabras son tan livianas como el viento, pero tienen un poder tan grande como el Universo, que con una palabra se puede vivir y por una palabra se puede morir